Hoy el mundo del skincare está más visible que nunca. Hay miles de productos, rutinas virales y recomendaciones que aparecen todos los días en redes sociales. Pero en medio de tanta información, aparece una duda muy común: ¿es lo mismo un producto cosmético que uno dermatológico?
La respuesta corta es no. Y entender esa diferencia puede cambiar completamente la forma en que cuidamos nuestra piel.
Muchas veces las personas eligen productos guiándose por el precio, por lo que ven en redes sociales o por recomendaciones de influencers. Pero no siempre saben qué hay realmente detrás de cada tipo de producto.
La cosmetóloga Mariela Baeza lo explica desde su experiencia trabajando junto a dermatólogos y laboratorios especializados.
“Muchas veces es difícil que una persona entienda la diferencia entre un producto cosmético y uno dermatológico si no investiga un poco más. Muchas decisiones se toman solo por el precio. Ahí es donde nuestro rol como profesionales es clave: explicar qué es cada producto y para qué sirve realmente”, comenta.

¿Qué diferencia a un producto dermatológico?
Los productos dermatológicos suelen estar desarrollados con respaldo clínico, estudios dermatológicos y formulaciones más específicas para tratar o acompañar determinadas condiciones de la piel.
Esto no significa que los cosméticos sean “malos”, pero sí que cumplen una función distinta.
Mientras un cosmético generalmente busca hidratar, limpiar o mejorar la apariencia de la piel, un producto dermatológico suele estar pensado para tratar, corregir o acompañar problemas específicos, como acné, rosácea, hiperpigmentación o sensibilidad cutánea.
Por eso, muchas veces estos productos se utilizan bajo la recomendación de un dermatólogo o con la guía de una cosmetóloga capacitada.
El problema de elegir solo por lo que vemos en redes
Hoy gran parte de las decisiones de compra se toman en redes sociales. Productos virales, rutinas de influencers o tendencias de TikTok influyen en lo que las personas deciden poner sobre su piel.
Y ahí aparece uno de los riesgos.
“Hoy las redes sociales tienen un rol muy fuerte en la promoción de productos. Pero las personas deberían guiarse más por profesionales que por publicidad. La piel es algo demasiado importante como para elegir solo por lo que está de moda”, explica Mariela Baeza.
La especialista también es clara en algo importante: no se trata de descalificar productos, sino de entender cuándo y para qué usarlos.
“En realidad no me gusta decir que un producto es malo. Hoy existen muy buenos cosméticos. La diferencia está en la orientación que reciba la persona y en el acompañamiento que tenga de su dermatólogo o de su cosmetóloga”, agrega.
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El verdadero secreto: orientación profesional
En un mercado lleno de opciones, el verdadero desafío ya no es encontrar productos, sino saber elegir los correctos.
Porque cada piel es distinta. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra.
Por eso, más allá de tendencias, precios o recomendaciones virales, la clave sigue siendo la misma de siempre: conocer tu piel y dejarte orientar por profesionales.
Porque al final, la verdadera pregunta no es qué producto está de moda, sino si es realmente el que tu piel necesita.

















